Trayectoria

Miguel Vargas

Miguel Vargas

Presidente del partido

La trayectoria pública de Miguel Vargas

En su primer momento público estelar, sin solución prefirió renunciar. La trayectoria pública de 36 años de Miguel Vargas se inicia en 1982, al ser nombrado por el presidente Salvador Jorge Blanco Director General de la “Corporación de Acueducto y Alcantarillados de Santo Domingo”.

Su primer momento estelar fue la promoción del proyecto de construcción de la “Presa de Madrigal”, que buscaba una solución sostenible a la disposición de este líquido vital para el Gran Santo Domingo.
Venía de realizar en la década del 1970: una labor profesional destacada en la “Compañía Dominicana de Teléfonos” como gerente en su departamento de ingeniería, del inicio de sus exitosas iniciativas empresariales privadas, y de la participación en el Partido Revolucionario Dominicano, de la mano de Fulgencio Espinal.

La realización del proyecto Madrigal fue obstaculizado debido a la división al interior del partido de gobierno, entre las tendencias de los ex presidentes Jacobo Majluta y Jorge Blanco; a pesar de este contar con el visto bueno para ser financiado de manera favorable para el país, por parte de un organismo financiero internacional, diligenciado por el gobierno y Miguel Vargas en su condición de director general de la CAASD.

Más de tres décadas después de la iniciativa para construir la presa en el rio Madrigal afluente del rio Haina, especialistas del área de la ingeniería hidráulica, continúan reconociendo que este era el mejor proyecto y el de menos costos para garantizar la disponibilidad de agua en la zona urbana más importante, y de mayor demanda. Esta oportunidad se perdió por la falta de entendimiento al interior de los grupos de poder de la época.
El primer momento estelar de Miguel Vargas en la vida pública fue limitado por intereses y agentes extraños a él, a sus intenciones y acciones. Por tal causa renunció al cumplir dos años en su primera función pública, el 16 de agosto del 1984. Sin la solución de la Presa de Madrigal, prefería no ser Director de la CAASD y renunciar a los privilegios que supone ser funcionario público.

Consolidó sus iniciativas empresariales (sin tener cargos públicos) combinándola con un intenso trabajo político de servicio a José Francisco Peña Gómez.
Una vez fuera de los cargos públicos (1984/2000), se dedicó a sus iniciativas empresariales en proyectos de construcción de centros y plazas comerciales, torres de apartamentos y almacenes aduanales, proyectos turísticos y hoteleros; además de acompañar a Peña Gómez, junto a Hatuey Decamps en su respaldo político y financiero, desde la Comisión Económica del PRD. Sin contar con la existencia del presupuesto público para el mantenimiento de los partidos, sustentó sistemáticamente las iniciativas del LIDER, así como los gastos administrativos y la nómina del PRD.

Fueron dieciséis años de desarrollo de inversiones en diversos campos, de confianza y apoyo al líder histórico de su partido; interrumpidos por sus aspiraciones a Acalde del Distrito Nacional en la convención del 1997, motivado por el propio Peña Gómez para equilibrar las fuerzas al interior del PRD, entre las tendencias del futuro presidente Hipólito Mejía y la del ex ministro y alcalde Fello Suberví. Estás serían las primeras elecciones municipales separadas, recién aprobadas por la reforma constitucional impulsada por el PRD en 1994.

Su segundo gran momento público, vino precisamente de la mano del LÍDER HISTÓRICO del PRD.
En su segundo gran momento político, Miguel Vargas representó de manera directa los intereses y la visión del líder histórico de ese partido. Lo eligió por su hoja de servicio incondicional, fidelidad y la confianza ganada en años de apoyo permanente y consecuente. Gracias a esta táctica política de lanzar la precandidatura de uno de sus colaboradores más cercanos, se produjo un equilibrio de fuerzas entre los tres principales aspirantes, Eligio Jaquez, Julio Mariñez y Miguel Vargas, incorporado a la competencia a última hora por el pedido expreso del Líder histórico del PRD.

Este tranque posibilita la última candidatura del Dr. Pena Gómez. Su presencia en la boleta electoral del 1998, contribuyó de manera decisiva a la gran victoria de su partido a nivel del Congreso y los Ayuntamientos que a su vez galvanizó el camino para la victoria presidencial del PRD en las elecciones de mayo del 2000. Su eficaz servicio político a José Francisco Peña Gómez, y por vía de consecuencia a las victorias del PRD, en el 1998 y el 2000, lo catapultó al escenario político nacional de primer nivel.

Lo logrado, se lo ha ganado.

Por esfuerzo propio se mantendría en los próximos dieciocho años (2000-2018) como uno de los principales hombres públicos, y más exitosos funcionarios de nuestra historia republicana.
A partir del 1998 continuarían sus logros profesionales y políticos, fruto de su capacidad gerencial y su visión para ver lo que otros no alcanzan; ahora sin la presencia física de su líder José Francisco Peña Gómez, del cual fue día a día, su fiel escudero en el desarrollo de su intensa agenda, en los campos, ciudades del país, y en sus constantes viajes al exterior.

En sus primeros 23 años de vida pública (1977-2000) solo ocupó dos años un cargo oficial, una evidencia práctica y objetiva de que su patrimonio empresarial y familiar no está asociado a la administración de presupuesto público.

Por: Alejandro Abreu