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Partido Revolucionario DominicanoArticulistasEntre la historia y la histeria

Entre la historia y la histeria

Juan Carlos Guerra
juancarlosguerra@outlook.com

A tres meses de su salida del Poder, Leonel Fernández protagoniza el debate público. Pequeños grupos de la clase media ilustrada piden su cabeza. Los niños bien empuñando sus smartphones, consideran que el déficit fiscal se debe a prácticas corruptas durante la administración 2004-2012.

El ex presidente les ha salido al paso. Contrario al comportamiento asertivo, elegante, rayano en lo flemático del que ha hecho gala durante toda su carrera política, Leonel se muestra emocional, descolocado ante las acusaciones e insultos que recibe de estos sectores.

En medio del delirio, sus enemigos dirán que tienen al líder peledeísta contra las cuerdas, acorralado y sin salida, atemorizado con la posibilidad de que una marcha de un millón de dominicanos termine abriendo las compuertas de un juicio que lo llevaría a la cárcel. Puras pamplinas. Buscando proteger sus posibilidades futuras y, de paso, poniéndose a buen resguardo del juicio de la historia, Leonel Fernández comete un grave error estratégico: su pelea contra esos grupos cualquieriza su figura y, a la vez, otorga una dimensión política que ese pequeño segmento de la clase media ilustrada nunca ha tenido. Olvida Leonel que esos grupos son ignorados por la gente elección tras elección. Están obligados a diluirse en su eterna batalla de egos y resentimientos, incapacitados para darse cuenta que las grandes mayorías están ajenas a su lucha digital y saber que es imposible construir liderazgos con 140 caracteres, escondidos detrás de una pantalla.

Leonel Fernández, un político de condiciones excepcionales pero con grandes y serias lagunas como gobernante (el reciente Informe del FMI así lo confirma) podrá ser o no absuelto por la historia. Eso aún está por verse.

En cambio, estos pequeños grupos, provenientes de la clase media ilustrada, que cuestiona al liderazgo nacional, seguirán siendo una reducida e ignorada minoría absorbida por su propia histeria.

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